Somos una pequeña empresa familiar con una gran pasión por el movimiento, la creatividad, y el trabajo en equipo. Aunque somos españoles, crecimos fuera de España y hablamos el inglés a nivel nativo. Nuestra historia está llena de ilusión, esfuerzo y muchas horas construyendo —literalmente— nuestro centro desde cero.
Leo, nuestro Head Coach, creció en Estados Unidos y se enamoró del Parkour con solo 6 años. En aquella época el Parkour apenas comenzaba a conocerse, y su primera clase fue con unos adolescentes en un parque, porque todavía no existían gimnasios especializados. Cuando por fin se abrió uno, Leo no perdió ni un segundo en apuntarse. Con 7 añitos ya tenía claro que quería ser entrenador de Parkour “cuando fuese mayor”. Desde entonces, el Parkour ha sido su pasión, su camino y su futuro.
Desde muy joven comenzó a formarse como monitor en distintos gimnasios, entrenando con mucha dedicación y aprendiendo todo lo necesario para cumplir su objetivo. Con el tiempo, se certificó como entrenador en Estados Unidos, perfeccionando su técnica y su manera de enseñar. Hoy transmite esa misma energía a sus alumnos y combina diversión, técnica y experiencia para que cada clase sea única, y sabe exactamente cómo motivar a los niños y conectar con ellos.
Luna, nuestra entrenadora de peques, también creció en Estados Unidos y tiene un don natural para trabajar con niños. Desde muy joven, comenzó a entrenar y a enseñar Parkour y Kinetrix, y también puso en marcha su propio negocio de babysitting, cuidando y enseñando juegos a los niños.
Su amor por los niños y por el movimiento ha ido creciendo desde entonces, y su energía, paciencia y entusiasmo hacen que los pequeños la adoren. En sus clases, siempre logra que los niños se sientan felices, seguros y motivados mientras aprenden y se divierten.
Actualmente, Luna dirige nuestro programa Minis (4 a 6 años), donde combina experiencia y creatividad para que los más pequeños descubran el movimiento de forma segura y divertida. Conecta con ellos de manera natural y convierte cada pequeño avance en un logro importante.
Como homeschoolers, tanto Leo como Luna pudieron dedicar sus días a entrenar y perfeccionar su pasión sin estar limitados por la escuela tradicional. La libertad que esto les ofrecía, junto con la oportunidad de convivir y aprender con niños de distintas edades, hizo que su experiencia fuese rica y diversa. Esta combinación de libertad y convivencia marcó sus vidas y definió sus futuros y carreras.
Linda, la encargada de gestión, organización y decoración, creció en Inglaterra y siempre ha sentido una gran pasión por los niños. Le encanta cuando vienen a la recepción a contarle cómo ha sido su día; esos momentos hacen que cada día en Paradox sea especial.
Desde pequeña mostró un talento artístico y siempre ha disfrutado de las celebraciones y festividades, especialmente Halloween. Es quien da vida a las fiestas, los eventos temáticos y toda la magia que ocurre en Paradox fuera de las clases, cuidando cada detalle con dedicación y pasión.
Penny, nuestra mascota, es una adorable Frenchie que siempre está lista para recibir mimos. Su día a día es un trabajo muy duro: saluda a todos, recibe caricias, y se asegura de que nadie se pierda la diversión en Paradox.
Y detrás de todo esto está Ale, el papá y el manitas de la familia. Durante años tuvo su propio negocio de construcción en Estados Unidos, por lo que es un experto trabajando con madera, y ahora pone toda esa experiencia en práctica construyendo cada estructura, obstáculo y detalle de madera que nuestro centro necesita. Además, se encarga del mantenimiento para asegurar que todo sea seguro y esté en perfectas condiciones.
Después de muchos años fuera, decidimos volver a España y traer todo el conocimiento y la experiencia que adquirimos en Estados Unidos para compartirlo con todos aquí.
En Paradox, creemos en el esfuerzo compartido, la imaginación, y la alegría de moverse juntos. Todo lo que ves lo hemos hecho con nuestras propias manos, con cariño y mucha dedicación. Porque para nosotros, Paradox es más que un centro: es una comunidad donde cada salto cuenta y cada sonrisa importa.